La imagen generalizada que la gente tiene del envejecimiento es negativa: lo ven como una declinación de las capacidades generales de la persona.Sin embargo, también hay que considerar que existen personas que pueden sentirse en conflicto con su edad y tienen solo 30 ó 40 años. Esto significa que muchas veces este problema no tiene nada que ver con el aspecto físico sino con factores psicológicos, sociales o estéticos.
Hoy en día la esperanza media de vida supera los 70 años. Lo que hace sólo unas décadas suponía el declive del ser humano, hoy es su plenitud. Pero no nos debemos engañar, por que alrededor de los 40 años algo importante ocurre en la vida de todas las personas: si bien ya tienen estabilidad en ciertos aspectos de la vida, empiezan a aparecer nuevas preocupaciones que pueden derivar en conflictos personales.
Si bien es cierto que hace 20 ó 25 años sólo las mujeres se preocupaban por su envejecimiento y deterioro físico, desde mediados de la década del 90 los hombres igualaron en sus preocupaciones y formas de enfrentar este conflicto (por ejemplo, antes las mujeres se prestaban para una cirugía estética, mientras que hoy los hombres no tienen ninguna inhibición de quitarse bolsas de los ojos, hacerse un retoque en la nariz o quitarse adiposidades del vientre).

Los psicólogos cuando intentan orientar a una persona preocupada por las consecuencias que le provoca el paso de los años, aconsejan valorar lo que se consiguió y lo que se malogró para que, una vez asumido el hecho de que el tiempo pasa, podamos disfrutar con mayor conciencia de la vida y tratemos de realizar más cosas positivas.
Dentro de la etapa de madurez y adultez se pueden observar varios tipos de conflictos.
He aquí algunos ejemplos.
- Cuando se desajusta la imagen corporal que una persona tiene de sí misma.
El conflicto comienza cuando se empieza a decir "antes yo podía hacer tal cosa y ahora no puedo" en vez de decir "ahora me gustaría hacer tal cosa".En esa actitud hay una depresión, porque se ven reducidas las capacidades físicas.

- La dificultad para aceptar el envejecimiento.
También es común en la gente que cree haber perdido parte del éxito de la juventud. Aquí es interesante resaltar que para la gente que tiene este pensamiento, la solución no sería tratar de mantenerse juveniles, vitales y activos, sino que su intención es la conservarse eternamente jóvenes. Aquí también entra en juego uno de los puntos que caracteriza a esta década, donde cada vez son más los hombres que cuidan su cuerpo y acuden a los quirófanos con fines puramente estéticos.- Una de la crisis más comunes comienza cuando las personas sienten
Que no tienen la misma fuerza que antes para hacer sus actividades.Entonces se deprimen y toman actitudes de encierro: no se muestran, no quieren salir con amigos, ir a una fiesta, bailar, etc. También es común que se empiecen a desinteresar en el aspecto sexual, porque se sienten menos atractivos.

- La pérdida de memoria es otro
Indicador del envejeciemiento que las sociedades occidentales aceptaron durante mucho tiempo como inevitable.Las personas alrededor de los cuarenta y de los cincuenta ya comienzan a preocuparse por este problema, a pesar de que, como se sabe, los lapsus de memoria le ocurren a todo el mundo. Aún así, algunas personas tienen tanto temor a volverse viejos que cada vez que necesitan recordar algo dejan que su ansiedad les bloquee la memoria. Pero cuando se calman y la ansiedad desaparece, la memoria vuelve espontáneamente. Esto significa que la pérdida de memoria no siempre es sinónimo de vejez.
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