¿Existe solución para una persona que se siente vieja a los 40 años?
Los que tienen buena memoria aseguran -con razón- que cuando tenían ocho años, la gente de más de 40 ya les parecía anciana. Según algunos estudios, este condicionamiento tiene mucho que ver con el modo en que viviremos nuestra adultez.
El doctor Cutler, quizás una de las mayores autoridades en materia de envejecimiento del mundo, tiene un ejemplo para graficar lo absurdo de sentirse viejo a tan temprana edad. "Supongamos que usted tiene que recorrer a pie un camino de, digamos, noventa kilómetros. Al llegar a los primeros cuarenta, ¿diría que el viaje está por terminar?
No, seguramente pensaría que todavía le falta más de la mitad. ¿Por qué no pensar lo mismo de nuestra vida?: al cumplir los cuarenta años apenas hemos hecho la mitad del recorrido. Y lo que resta puede ser tan bueno o mejor que lo anterior."
No, seguramente pensaría que todavía le falta más de la mitad. ¿Por qué no pensar lo mismo de nuestra vida?: al cumplir los cuarenta años apenas hemos hecho la mitad del recorrido. Y lo que resta puede ser tan bueno o mejor que lo anterior."
De todos modos, debemos convenir que el temor a la vejez es característico, sobre todo, de las culturas más occidentalizadas. En países como China, India o Japón, envejecer es visto como algo natural y los ancianos son respetados y consultados permanentemente, porque representan el legado de la experiencia.
Pero tampoco seamos tan drásticos. Ser occidental no implica la imposibilidad de desprogramar la propia conciencia de un esquema tan rígido sobre la vejez. Ahora bien, ¿cómo cambiarlo?
Para ello lo primero que debe hacer es darse cuenta de cómo su conciencia fue condicionada. ¿Recuerda lo que decíamos, sobre el modo en que los niños veían a los adultos?
La clave para el no envejecimiento y la longevidad es conseguir abrir la mente y adaptarse a nuevas ideas en forma espontánea y creativa. Y el mejor camino para asegurarse que uno logrará volverse adaptable es comenzar a entrenarse mentalmente, así ocurre, hacerse a cualquier edad. Para saber cómo desaprender el envejecimiento debemos en primer lugar observar cómo éste actúa sobre nosotros. Veamos:
- Cuando a su madre le aparecieron las primeras arrugas, ¿acaso se sintió más atractiva y deseable o se pudo nostálgica por su pérdida juventud?
- ¿Su padre sintió su jubilación como capitulo final de la telenovela de su vida o el nacimiento de una nueva y mejor? No hace falta que responda para saber cual es la respuesta. Sin embargo, debe saber que su madre o su padre ya tuvieron la posibilidad de elegir el significado que le darían a la palabra envejecer y que ahora es su turno.
- Lo primero que necesitará hacer es cambiar algunos conceptos infundados que siempre ha tenido. Especialmente esa antigua creencia de que crecer es proceso fijo y mecánico que afectara al cuerpo y que todos estamos destinado a envejecer, sufrir y morir.
- Estos pensamientos en realidad son los que crean el fenómeno biológico que conocemos como envejecimiento con todas sus manifestaciones fisicas: tanto la alta presión sanguinea como el debilitamiento de los huesos.
- Uno de los mejores modos para entender esto es mirar a otras sociedades donde la condición social acerca del envejecimiento es muy diferente de la nuestra. Y no estamos hablando del modo en que los ancianos son tratados dentro de la comunidad, sino de cosas más concretas. Muchas de las llamadas culturas primitivas son inmunes a los signos del envejecimiento occidental. Por ejemplo, en Venezuela, en las islas Salomón y Tasmania los pobladores nativos mantienen una presión sanguínea normal a lo largo de sus vidas. Esto es contrario a lo que sucede en la sociedad occidental, donde la presión alta ya se espera en la mediana edad y donde más de la mitad de la población anciana sigue tratamientos contra la hipertensión.
LOS REQUISITOS PARA ENTRAR EN EL CLUB DE LOS CENTENARIOS
No es sorprendente que los investigadores hayan descubierto que los precentenarios -un término científico para la gente que tiene posibilidades de vivir hasta los 100 años- batieron los récords de su propia habilidad para adaptarse a situaciones nuevas y estresantes, y en el rechazo a todo tipo de actitudes envejecedoras. Precisamente son ellos los que llegaron a la conclusión de que para vivir mucho hay que estar en cambio permanente.
Sus claves de la longevidad son las siguientes:
- Responda creativamente a los cambios.

- Reduzca la ansiedad, ese gran enemigo para crecer y crear.
- Aumente su capacidad para crear e inventar.
- Mantenga niveles altos de adaptabilidad y flexibilidad.
- Integre cosas e ideas nuevas en su vida.
- Ame la vida.
Los Paraísos de la Longevidad
Es esa búsqueda de los secretos de una vida mas larga, los científicos se toparon con tres grupos de seres humanos, dos en Asia y uno en América con excelentes estados físicos y mentales -aún después de los cien años- en poblaciones muy sencillas de la montaña . ¿Como puede ser que habitantes tan alejados de la civilización y de los últimos adelantos de la ciencia tuvieran el atrevimiento de vivir mas años que cualquier mortal?
Allí acudieron los especialistas para desentrañar el misterio de estos pueblos longevos.
Pronto comprobaron que poseen una inusitada capacidad para superar el siglo de vida, protección innata contra las enfermedades y una prueba irrefutable de que conocen a la perfección las claves de la longevidad: una pareja de ancianos lleva mas de cien años casados. Ella tiene 120 y el 167. ¿Ciencia ficción? ¿Milagro? Nada de eso.
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